¡Ya era hora de leer este libro! le tenía muchas ganas por las recomendaciones tan entusiastas que había leído por la blogosfera y por fin estas navidades me hice con él.
Se trata de una recopilación de cartas que Helene Hanff guardó, cartas reales, en su mayoría correspondencia con Frank Doel. Helene Hanff tiene dificultades para encontrar algunos libros de segunda mano a precios asequibles en Nueva York, por lo que se pone en contacto con la librería de segunda mano Marks & Co. de Londres. Es así como se inicia una bonita amistad basada principalmente en conversaciones sobre libros, aunque con pinceladas de sus vidas personales, que dura diecinueve años.
Este libro se enmarca, por supuesto, en el género epistolar, no en vano se trata de una recopilación de cartas, pero es también un libro sobre libros. La mayoría de las cartas tratan sobre la búsqueda de libros en ocasiones descatalogados y sus distintas ediciones. Sin embargo, esta relación entre Helene y Frank que es un inicio es puramente comercial, acaba, con el paso del tiempo y las muchas cartas que intercambian, dando paso a una amistad a través de la cual podemos ir viendo retazos de sus vidas personales.
Me parece destacable el cambio de estilo y lenguaje que se va dando a lo largo del libro, al principio formal, pero relajándose por esta amistad. El estilo de Helene es totalmente desenfadado, en ocasiones irónico y sin respetar las normas gramaticales, mientras que el de Frank se mantiene correcto y reservado todo el tiempo. Aún así, también podemos ver en las cartas de él una evolución, por ejemplo, en las primeras cartas se dirige a ella como "Dear Madam" y en las últimas como "Dear Helene". Asimismo,al principio se despedía formalmente (Yours faithfully, FDP for MARKS & CO) y al final lo hace con un cercano "Love, Frank"
El libro me ha gustado mucho y me ha parecido entrañable, así como muy interesante el amor por los libros presente en todas las cartas. Como preveía que iba a ser un libro especial, me hacía ilusión leer el texto original, en inglés, y así lo he hecho. Sin embargo, como comentaba antes, Helene se permite (para eso son sus cartas personales) un estilo muy desenfadado, y en ocasiones me ha costado mucho entender su lenguaje y expresiones. Creo que lo releeré en castellano para poder entender esas partes que me he podido perder, y es que, a pesar de su corta longitud y de que suelo leer en este idioma, el inglés se me ha hecho especialmente complicado.
En definitiva me parece un libro muy a tener en cuenta y que volveré a leer.
Mi puntuación para este libro: 8,5/10
Imagen de la autora: http://en.wikipedia.org/wiki/Helene_Hanff






