Un hotelito con encanto perdido en un bosque en la costa de Girona, un genial escritor que no escribe, un cocinero merecedor de estrellas Michelín, una violinista que ha perdido la ilusión por tocar, dos encantadores hermanos, tan opuestos entre sí como la noche y el día, y una camarera de hotel tan simpática y acogedora que hace que te sientas en casa nada más conocerla, son algunos de los elementos que hacen de esta novela una lectura mágica de la que no te querrás separar. Incluso el siempre malhumorado recepcionista francés (¿un guiño a Las chicas Gilmore?) contribuye al encanto de este libro.
Cuando vi que Mónica Gutiérrez había publicado en Amazon una nueva novela corrí a comprarla. Había leído su anterior historia, Cuéntame una noctalia, y me había encantado, así que, por supuesto, quise leer su novedad enseguida.
En este novela escrita en formato de emails, conocemos primero a Samuel, uno de los hermanos que dirigen el encantador hotelito El Bosc de les Fades. Samuel escribe un email a su madre en el que le cuenta, entre otras cosas, que una chica nueva comenzará a trabajar en el hotel. Inmediatamente después leemos el email que Tristan, el otro hermano, escribe a su madre. Más tarde nos encontramos con el primer email que Emma, la nueva trabajadora del hotel escribe a su mejor amiga Anna. Estos serán los tres narradores encargados de mostrarnos la encantadora vida en El Bosc de les Fades a través de sus emails.
Este libro tiene los elementos necesarios para hacerte feliz mientras lo lees. Los personajes son el tipo de personas que te gusta tener alrededor, y, ¿qué decir de la ambientación? Si pudiera, me escapaba ya mismo a El Bosc de les Fades.
La historia es sencilla y el argumento no da grandes giros, además, todo le va saliendo bien a la protagonista pero, en esta historia, no es en absoluto forzado. La sencillez de la trama se adereza con preciosos detalles como las referencias a escritores y músicos.
Otro elemento que me ha gustado ha sido la narración en formato de emails, gracias a lo cual contamos con tres narradores muy distintos entre sí y que se expresan de forma igualmente diferente.
Mónica ha vuelto a conseguir recrear un ambiente acogedor al que nos encantaría escaparnos, y una novela que atrapa, que no quieres dejar de leer y que hace que tengas ganas de aprovechar cualquier momento libre para volver a ella. Es una de esas novelas que da pena que se termine.
Me temo que esta es una de esas opiniones en las que no conseguiré plasmar lo muchísimo que he disfrutado leyendo esta novela, espero que aún así podáis apreciarlo y le deis una oportunidad si no lo habéis hecho ya. Yo ya estoy deseando leer otro libro de la autora.
Mi puntuación para este libro: 8.5/10








